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PRAES, Proyectos Ambientales Escolares. Una estrategia Pedagógica para el Conocimiento Significativo
“Lo que se da a aprender, en la modernidad,
es un saber atrapado con autoridad y transmitido con neutralidad,
un saber por el que el aprendiz transita ordenadamente
sin ser atravesado por la aguda flecha de la palabra del libro que se lee,
es un saber que ya no sabe, porque a nada sabe en realidad. Un saber sin sabor”
Emmanuel Levinas
En Colombia, una de las situaciones más comunes que nos venimos encontrando cuando hablamos o nos hablan de los Proyectos Ambientales Escolares, PRAE, es la poca claridad que hay sobre el tema. El poco conocimiento que tenemos sobre las normas y documentos que los regulan, nos han hecho navegar en un mar de incertidumbres y de especulaciones donde lo esencial del PRAE se pierde y con ello perdemos oportunidades creativas y concretas de mejorar nuestros aprendizajes y nuestras condiciones de vida.
¿QUE ES UN PROYECTO AMBIENTAL ESCOLAR, PRAE?
Para iniciar tenemos que el PRAE lo componen tres nociones que se relacionan para dar vida a una estrategia de aprendizaje en relación con el desarrollo humano. La primera noción es Proyecto, la cual hace referencia a un proceso de planeación de acciones para el logro exitoso de las mismas. La segunda noción es Ambiente, la cual hace referencia a las situaciones de tensión o de conflicto que se generan cuando la sociedad interviene o se relaciona con la naturaleza. Y la tercera noción es lo escolar, la cual hace énfasis en la comunidad educativa conformada por la población estudiantil, los padres o familias, los docentes y los empleados. En síntesis podemos decir desde el Proyecto Ambiental Escolar, que la Escuela es una comunidad que se educa para transformarse y mejorar las condiciones de vida, dentro de un proceso estratégico de planeación, investigación y gestión.
Los PRAE, los reglamenta el decreto 1743 de 1994, en el marco de los fines de la educación colombiana que contempla la Ley 115 de 1994 del mismo año.
Para tener mejor claridad digamos también lo que no es un PRAE. Un PRAE no es un proyecto productivo, un proyecto de manejo de residuos sólidos o un programa de nutrición desconectado de un proceso de aprendizaje significativo. No es un programa o proyecto que alguna entidad externa lleve a la institución. No es un documento que elaboren los docentes para cumplir con un requisito de las autoridades educativas. Pero un PRAE si puede tener varios o todos de los anteriores, si se relacionan con las necesidades educativas de la comunidad. Por eso el PRAE se puede definir como la estrategia para relacionar todas las actividades educativas en un propósito de aportar al mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad, desde una reflexión atenta y crítica del ambiente.
El primer y principal aspecto en la formulación y ejecución del PRAE es una adecuada identificación de las necesidades educativas de la comunidad, pues son ellas las que marcan la ruta real y concreta de un apropiado y oportuno proceso educativo. Cuando no se han identificado estas necesidades lo más normal es encontrar proyectos aislados y por fuera de contexto, así como desmotivación para el aprendizaje y la enseñanza, lo cual conduce a un bajo reconocimiento de la importancia de la educación, pues no se logra relacionar lo aprendido en la escuela con la vida cotidiana y sus situaciones; con lo que vivimos y nos pasa a diario en la casa, en la familia, en la finca, en el camino, en el trabajo o en el desempleo, en la tristeza o en la alegría.
Por lo anterior, un PRAE es fundamentalmente un proceso de aprendizaje desde la investigación para la producción de conocimiento y la gestión de recursos, cuyo propósito es relacionar de manera activa y creativa la comunidad y la escuela en el mejoramiento de las condiciones de vida.
Desde lo anterior podemos sintetizar la definición de un PRAE en las siguientes afirmaciones.
Una estrategia Pedagógica para el Conocimiento Significativo
Una herramienta para el desarrollo local desde la escuela.
Una trama, un tejido, una red que conecta y que relaciona la escuela con la comunidad.
Una herramienta para los logros del Proyecto Educativo Institucional.
Un proceso pedagógico para el desarrollo humano.
¿POR QUE SON IMPORTANTES LOS PROYECTOS AMBIENTALES ESCOLARES?
Son importantes porque son una herramienta concreta y participativa para satisfacer las necesidades educativas de la comunidad, expresadas en el Proyecto Educativo Institucional y de esta forma lograr los objetivos de la educación que propone la Ley General de Educación (Ley 115 de 1.994).
Los PRAE, son importantes porque aportan a darle sentido a la educación, pues integran las necesidades y problemáticas de la comunidad al proceso de aprendizaje escolar y la escuela a la comunidad desde la investigación y la gestión como procesos participativos y ejercicios cotidianos.
En la medida en que nos vamos involucrando en el desarrollo de los PRAE podemos ir encontrando más motivos de importancia, pues la realidad de nuestras comunidades cambia y por lo tanto las formas o estrategias para hacerle frente también debe cambiar.
QUIÉNES PUEDEN PARTICIPAR DE LOS PRAE's.
De acuerdo al Decreto 1743, la formulación y desarrollo de los PRAE es responsabilidad de la Comunidad Educativa, la cual esta conformada por el personal directivo y docente de la institución, la población estudiantil, los padres, las madres o acudientes y el personal empleado. De igual forma pueden participar organizaciones comunitarias como las Juntas de Acción Comunal o grupos organizados de mujeres o jóvenes, que estén comprometidos con el proceso educativo escolar y comunitario, como una herramienta para el desarrollo local, es decir el mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad.
Otras organizaciones por fuera de la Institución Escolar también pueden participar en su desarrollo, pero no en su formulación, pues esta es competencia exclusiva de la Comunidad Educativa. Los aportes o proyectos que entidades u organizaciones externas a la institución escolar quieran realizar dirigidos a los Prae, deben estar en concordancia con el diagnóstico y la formulación que la Comunidad Educativa haya realizado, pues deben responder a las necesidades educativas locales identificadas, mas que a las necesidades de las instituciones externas.
PASOS PARA FORMULAR UN PRAE.
a) Contar con un adecuado Proyecto Educativo Institucional, PEI.
b) Realizar un Diagnóstico Ambiental Participativo a partir de la identificación de las problemáticas ecológicas, sociales y culturales.
c) Realizar un inventario de los recursos naturales, económicos y de infraestructura, así como de los talentos humanos, con los que cuenta la Comunidad Educativa.
d) Realizar una evaluación de las debilidades frente a las fortalezas al interior de la comunidad educativa, y de las amenazas frente a las oportunidades al exterior de la misma, lo que se conoce como la matriz DOFA.
e) Construir un documento que recoja los análisis, la problematización, los objetivos, las propuestas y proyectos diseñados y la identificación de las rutas a seguir, en el proceso educativo de enseñanza aprendizaje a través de la investigación, así como la identificación de los recursos y las gestiones necesarias para su implementación.
“Entre nosotros se destruye la vida humana casi con la misma naturalidad con que se tala un árbol o se mata un animal.
Las leyes sociales se violan con el mismo espíritu oportunista con que se desconocen las leyes biológicas de los ecosistemas.
Los valores de convivencia están en crisis. Y eso es un grave problema ecológico; mucho más grave que la erosión o la contaminación.
Luís José González
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